MIEDO Y ESPERANZA

MIEDO

El miedo es una emoción básica que tenemos todos en nuestra psiquis. Se la define como una sensación desagradable que genera angustia,  provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. Es decir, puede haber un factor real, como puede ser tener cáncer, o algo irreal, como pensar que moriré haga lo que haga.

Lo sentirá como una amenaza hacia su integridad física, y hay diferentes modos o niveles de reacción ante esta emoción:

  •  Este proceso emocional se origina por debajo de la corteza cerebral, en un órgano llamado amígdala, que despierta las señales de peligro y alarma, que dan origen a la emoción del miedo. La amígdala  entonces, es la encargada de protegernos de peligros y amenazas desde hace más de doscientos millones de años. Por eso al comienzo es inconsciente, hasta que llega la información a la corteza cerebral y se puede pensar ese miedo, dando la posibilidad de superarlo. 

Ante el diagnóstico de cáncer podrá  transitar los 3 niveles, y es importante saberlo, ya que el impacto del diagnóstico es fuerte siempre. Es fundamental realizar el proceso que transforme el miedo en esperanza de superar su enfermedad con los tratamientos actuales.

De acuerdo a sus creencias y a su personalidad, superará el miedo solo, o requerirá a veces ayuda terapéutica, sobre todo cuando una emoción básica inherente a todos se transforma en ataques de pánico, trastorno psicológico grave que le ocurre a algunas personas y que requiere tratamiento.

IDEAS FALSAS SOBRE EL CANCER

Una idea falsa sobre el cáncer puede causar muchas preocupaciones o complicar la toma de decisiones sobre una estrategia de tratamiento.

La creencia de que nada sirve o de que, a pesar de los tratamientos se muere igual, debe ser la idea falsa sobre el cáncer más dificil de erradicar, y que está basada en el recuerdo traumático de experiencias de familiares o amigos que no tuvieron oportunidad de vivir.

No puede negarse de que un 30% se muere, pero hay un 70% que, gracias a los avances de la ciencia, hoy se curan o controlan por décadas una enfermedad tan compleja.

ALGUNOS MITOS A DESTERRAR

ÉL CANCER ES CONTAGIOSO:

NO. El cáncer no es una enfermedad contagiosa.

REALIZAR UNA BIOPSIA O CIRUJÍA PUEDEN CAUSAR QUE EL CANCER SE DISEMINE EN EL RESTO DEL CUERPO:

No, ya que hay protocolos muy estrictos para evitar que las celulas se desparramen durante un acto quirúrgico. Si hay diseminación posterior es de células que antes de la biopsia o cirugía ya se habian desprendido del tumor y fueron a otros órganos a formar metástasis.

SI ALGUIEN EN MI FAMILIA TIENE CANCER YO TAMBIEN TENDRÉ CANCER:

No necesariamente, ya que sólo el 5 % de los tumores se dan por herencia familiar, por genes especiales que se transmiten. En el resto de los casos, es decir el 95% son al azar, aunque hay factores de riesgo que aumentan la probabilidad (tabaco, alcohol, etc).

EL ESTRÉS PRODUCE CANCER:

NO. No hay evidencia científica a la fecha, aunque algunos estudios encuentran cierta asociación, pero como un factor que aún no ha sido probado.

SI TENGO UNA ACTITUD NEGATIVA O POSITIVA, ESTO DETERMINA POSIBILIDADES DE RECUPERACIÓN O NO:

No, a la fecha no existen pruebas de que esto sea así. Pero no hay duda que una actitud positiva ayuda más ya tener una buena calidad de vida.

ESPERANZA

La esperanza es un estado de ánimo optimista que nos pone ante un problema grave con
mejor predisposición, más fortaleza y con expectativas favorables de que lo vamos a
superar. Se construye a partir de estar convencidos de que lo desamos lo podemos
alcanzar. La sentimos como una mejora en nuestro andar diario cuando nos apoyamos en
ella desde la fe, la confianza y el amor.
Todos apelamos a la esperanza cuando tenemos un problema o estamos enfermos. La
construímos, la vivimos y también se la deseamos a otro cuando la esta pasando mal.
Ante el diagnóstico de cáncer el miedo nos invade al principio, pero luego es analizado y
acomodado en la mente en su justa medida. Si bien no se va del todo, el punto de partida
para superarlo es transformar esa emoción inicial en un estado de vivencia positiva de que
“todo saldrá bien”. Poner esperanza en los tratamientos y en que se va a superar la
enfermedad hará transitar la misma con mejor aptitud y calidad de vida, sin duda alguna.
Si bien muchas religiones se ocupan de la esperanza como base de sus dogmas, la filosofia,
la sociología y la psicología, entre otras disciplinas, hablan de la esperanza como un valor
humano, como una virtud. Los que no profesan ninguna creencia, la esperanza le ayuda a vivir
el cáncer en un estado de mayor libertad.


Para construir o recuperar un estado de esperanza le sugiero:
• Conozca el cáncer que padece y sus tratamientos posibles
• Tenga confianza en usted mismo y en su equipo oncológico
• Acepte que por un tiempo estará complicado, pero que luego podrá volver a su vida
habitual
• Escuche a pacientes que ya superaron la enfermedad que usted tiene
• Reflexione sobre sus creencias y convicciones internas
• Busque el lado bueno de las cosas para transitar la vida cotidiana
• Camine, escuche música, lea libros, recurra al arte como camino que lo acompañe en
esta etapa